jueves, 10 de abril de 2014

Courbet, Van Gogh, Monet, Léger


Qué mejor forma de abrir una exposición que con una obra de Vincent Van Gogh, Molino de agua en Gennep realizada en 1884, tan solo seis años antes de su fallecimiento.

No es de sus obras más célebres, pero como todas esas que nos vienen al pensamiento, tiene profundas empastaciones, y en este caso el colorido es apagado y brillante.


Esta exposición situada en el Museo Carmen Thyssen, en Málaga, tiene cinco secciones, en las que se exploran las variaciones Del paisaje Naturalista a las Vanguardias en la Colección Carmen Thyssen. 

Naturalismo es la primera sección de la exposición. En ella, a parte de la obra que hemos visto como apertura, podemos destacar una magnífica y expresiva obra de Courbet, La playa de Saint-Aubin-sur-Mer (1867).

Tendré que reconocer mi absoluta debilidad por la sección que acontece a continuación, Del Romanticismo al Simbolismo con un montaje exquisito y una obra magnética que encabeza y encuadra la sala.

La obra de gran formato Puerto de Barcelona de Eliseu Meifrèn i Roig. Contiene unos detalles lumínicos destacables como estos que os traigo: la farola, el sol y la ciudad como escenario vista desde el puerto de Barcelona.



Cómo no, también hay que destacar a un grande del paisajismo romántico alemán, Caspar David Friedrich. Barco de pesca entre dos rocas en una playa del Báltico.

En la tercera sección La mirada impresionista, encontramos una obra que ha creado gran expectación entre los visitantes por sus grandes calidades táctiles.

Canny Glasgow de John Atkinson Grimshaw una obra de formato comedido pero gran transmisión sensorial. El suelo da una perspectiva magnífica rota a la derecha del espectador por la cristalera y la iluminación que ella realiza en la obra. En ella podemos encontrar detalles como un farolillo iluminado en color rojo, que parece contener una llama real o unas estrellas que son escasamente un punto de óleo.













Maximilien Luce Fábrica a la luz de la luna (1898). En ella Luce nos muestra un paisaje casi desolado, una fábrica desprovista de cualquier detalle personal o humano. En ella destaca el tratamiento de la luz, en este caso de la luna y un magnífico tratamiento del color con unos detalles puntillistas.

Nuevos Clasicismos, la cuarta sección de la muestra, en la que reseño la obra de la artista Olga Sacharoff Paisaje Idílico, sin datar. El detalle que muestro es el río con la barca y algo del paisaje, cabe reseñar la técnica con la que realiza el agua.

Esta obra es la única de una artista en la exposición, Olga, nacida en Georgia se trasladó en 1915 junto con su pareja Otto Lloyd a Mallorca para posteriormente asentarse en Barcelona. Aunque ni su relación con Otto ni sus estancias en España fueron continuas, la artista naif falleció en Barcelona en 1967 después de haber recibido la medalla de la ciudad.

Vanguardias la sección con la que culmina la exposición.
En ella, y tras un tabique móvil y exento, se encuentra esta magnífica obra de Josep Amat Pages. Las Ramblas (1950) se desdibujan en la obra de forma decimonónica.

Son destacables las obras catalanas de la exposición, en este caso Josep Amat, el cual ha sido encuadrado entre el postimpresionismo y el fauvismo, tiene un trazo muy expresivo.
La vivacidad del bullicio barcelonés está enmarcado por el trazo agil y la verticalidad de los edificios y los árboles desprovistos de follaje. 


Terminando este post he recibido la noticia de la Muerte de Guillermo Miranda, (@murosyredes) la cual me ha causado una gran consternación. Guillermo era todo un ejemplo a seguir en cuanto a su trayectoria profesional y en especial como blogger #RepensarElMuseo. Desde mi blog mi más sentido pésame a su familia y amigos, es una gran pérdida.

domingo, 2 de marzo de 2014

ARCO 2014

Como ya sabéis por las redes sociales fui acreditada este año por la Feria ARCO Madrid para hacer la cobertura de la feria desde este, mi blog.

Si conocéis la feria sabréis que es un poco inabarcable, solo decir que hice más de 800 fotos en mi intento de documentar la feria.

En mi instagram podéis ver algunos vídeos de obras con movimiento que grabé Instagram ArtEstudiantes

Lo que os voy a mostrar son fotos de algunas de las galerías que más me llamaron la atención. No podemos perder de vista que ARCO es una feria para vender arte, y aunque no se esperaba una gran venta en la feria se podían apreciar obras ya vendidas y gente interesada en obras.

En cuanto a críticas generales de la feria, encontré alguna galería con un tratamiento nefasto de las cartelas, en una feria de cinco días, si al tercero tienes las cartelas despegadas, estropeadas o caídas tienes que arreglarlas, porque no da una buena impresión de la galería, y mucho menos del galerista y trabajadores, que no tienen otra cosa que hacer que vigilar su stand.

Os argumento con una foto de la galería Ybakatu espaço de arte, de Curitiba, Brasil.

Para hacer un mínimo recorrido por la feria y las galerías que más me interesaron, tanto para bien como para mal, comenzaré por la que más me gustó, aunque era para mí conocida y aprecié que era una de las que más gente atraía.

G. Javier López, Madrid, con obras de artistas como Jenny Holzer, Todd James y dos obras de Marina Vargas.
Como ya sabéis en mi anterior escapada a Madrid visité la exposición de Marina V. en JL y os dejé un post sobre ella. En el momento de mi visita la obra que nos mostraba una piedad invertida en tonos claros no se encontraba, pues ahora estaba en ARCO y era una de las más admiradas por los visitantes.


En mi visita aprecié comportamientos despóticos, la galerista belga de Nadja Vilenne gritó descomunalmente a un grupo de jóvenes que estaban relativamente cerca de su obra, impresionante la mala educación de la galerista, os dejo la obra para que apreciéis si merecía la pena tal ataque.

Siguiendo con nuestro recorrido me gustó muchísimo la obra de Santiago Palenzuela en la galería italiana Torbandena, la obra llamada 'Animales' eran diversas obras que sobre lienzo formaba con grandes empastaciones de óleo figuras de animales, os dejo el león que fue una de las que más me gustó.

Una de las galerías donde más gente se paraba era Marlborough por la obra que tenía en su lateral de Juan Genovés titulada 'Cauce', os dejo un detalle, porque es bastante curiosa de apreciar de muy cerquita, con pequeñas empastaciones de pintura negra hace las cabecitas y el cuerpo en distintos colores, además les pinta también la sombra, la verdad es que era ocioso observarla al detalle. Para orientaros un poco su precio era de 115000 (+IVA).


Galería Leandro Navarro, Madrid, que tenía algún dibujo de Picasso y obra de Dalí y J. Gris, tenía una obra muy simpática de "Equipo crónica" titulada 'El Pedigüeño', de 1973 realizada en acrílico.

La galería belga André Simoens fue una de las que más disfruté, te recibía con una cruz de cristal cogida al techo con alambre de espinas, la fragilidad total de la mentalidad religiosa actual. Otra de las obras que me gustó mucho fue 'Salomé' de Jan Van Oost, realizada en mármol  de Carrara.
En la galería contigua, la belga Tim Van Laere, me sorprendieron dos antiguos conocidos, Kati Heck (Kompass) y Rinus Van de Velde.

Galería Kewenig, Berlín/Mallorca, 'Memento Mori' una escultura en bronce muy llamativa, de la japonesa Leiko Ikemura.
Una de las más fotografiadas fue la chilena Isabel Aninat, con la obra de Mónica Bengoa, que mostraba una hojas de gran formato como si fuera un libro abierto con las letras caídas en el suelo.

En Solo Projects Pablo Rasgado, Los Ángeles, un montaje muy curioso con una peana central en la que hay unas cabezas de esculturas unidas por film transparente, y en los laterales espejos y luces.


En el Solo Projects parisino Espace Meyer se encontraba una instalación de grandes círculos llenos de pigmentos que al girar los ponían en movimiento, una de las más visitadas también.

En la galería parisina Bendana i Pinel art contemporain encontramos una obra de Miguel Rothschild formada por dos rosetones taladrados por una perforadora de papel.
Galería austriaca Ernst Hilger Modern tenía estas maravillosas obras realizadas en papel arrugado, con bolígrafo como si de un grabado se tratase, es más, las imágenes son grabados de los desastres de la guerra de Goya.












La galería madrileña Oliva Arauna nos mostraba este neón muy gráfico de la inaccesibilidad de la cultura en muchas ocasiones.

Este año el país invitado era Finlandia, sección Focus Finland. Sin ninguna duda la más destacada fue Korjaamo Galleria, un montaje exquisito. En el exterior una obra que me encantó, toda una pastelada Nestlé.
Dentro encontrábamos la obra de Riiko Sakkinen que ha sido objeto de múltiples noticias en prensa "Escribid a Papa Noel y pedid trabajo"

Además la galería estaba montada con múltiples platos cerámicos con mensajes claros como 'Sin tetas no hay capitalismo'.
Una de las más atrayentes era la finlandesa "Photographic Gallery Hippolyte" con unas fotos un poco siniestras que mostraban muñecos como si fueran niños mutantes, con las manos y pies transformadas.

En cuanto al trato del personal fueron encantadores en nuestra visita y casi todos los galeristas nos atendieron muy amablemente.
Como consejo para la próxima feria no pongan flores, son muy bonitas pero piensen en los alérgicos al polen, dificultó bastante mi visita.

martes, 25 de febrero de 2014

Curso Crítica de Arte

Hoy comparto con vosotros este magnífico curso de CRÍTICA DE ARTE que se va a realizar en la Casa Natal de Picasso. Me parece muy interesante, porque además de ser 60 horas, que no es un cursito cualquiera, tiene teoría y práctica, que hablando de crítica es importante.
Curso de Crítica de arte. Con la colaboración de la Fundación Valentín de Madariaga
Abril-mayo de 2014


Docente Iván de la Torre Amerighi
Duración: 60 h
Precio de matrícula: 250 €
Calendario: lunes y martes del 1 de abril al 27 de mayo (días 1, 7, 8, 21, 22, 28 y 29 de abril y 5, 6, 12, 13, 19, 20, 26 y 27 de mayo)
Horario: de 16 a 20 h
Matriculación a través de la página web de la fundación: www.fundacionvmo.com
Información: www.fundacionvmo.com / fvmadariaga@gmail.com / 954 366 072 /Avenida Mª Luisa, s/n -41013- Sevilla


Os dejo también la información y el link de un curso de Tasación y peritaje. Tasación y peritaje

jueves, 20 de febrero de 2014

Edvard Munch, 10.000 gritos ya...

Aprovecho esta entrada y la título así para celebrar con vosotros y agradeceros las primeras 10.000 visitas de mi blog.
Esto es, sin ninguna duda, gracias a vosotros, los que os interesáis en leerme e incluso mandarme comentarios de ánimo y en muchos casos consejos. A todos, ¡GRACIAS!
¿Por qué esta entrada para las diez mil visitas? Me parece muy interesante mostrar la influencia de los acontecimientos vitales de Edvard Munch en su producción artística, y ampliar un poco más allá de "El Grito" conocido por todos.

Edvard Munch nace en Noruega en 1863, el cuarto de cinco hijos. Sus primeros años de infancia quedan muy marcado por la relación con sus padres y hermanos.
En 1868 fallece su madre de tuberculosis y su tía Karen se hace cargo de la familia, este hecho marca profundamente al pequeño Edvard de tan solo cinco años.

En esta foto vemos a la madre de Munch con sus cinco hijos a comienzos de 1868. El artista es el niño de la derecha, de pie y agarrado al brazo de su madre.

En 1877, cuando era tan solo un adolescente de catorce años, la familia sufre un nuevo revés, fallece su hermana mayor Sophie de quince años, también de tuberculosis.

En 1879 a los 16 años comienza a estudiar ingeniería, lo que le durará solo unos meses, a comienzos de 1880 deja los estudios y decide ser pintor.

En 1881 cursando sus estudios de pintura vende sus dos primeras obras en la escuela de dibujo de Oslo, y pinta su primer autorretrato.

Cuando comienzan a irle bien las cosas, en 1882, decide mudarse a Oslo, en un estudio con seis compañeros más. Allí comienza a tener acceso a otros artistas tales como Christian Krohg, quien en sus meses de adoctrinamiento corregía sus trabajos.

Desde ese momento Munch va forjando su actitud artística, y un año más tarde expone por primera vez en 'La Exposición de Otoño de Oslo', convirtiéndose en un asiduo de la misma.

Con este hito artístico el joven Munch se abre hueco en una sociedad de artistas y literatos afincados en Cristianía, como Jaeger o Krohg)

Una de las grandes influencias noruegas de Munch es Christian Krohg (1852-1925). En cuanto a la comparación de ambos podemos destacar las similitudes en los retratos.
Autorretrato con cigarrillo (1895)
Pintor Gerhard Munthe (1885)




















Como podemos observar, a la derecha la obra de Krohg y a la izquierda la de Munch.
Un ambiente lleno de humo o la postura, coinciden.
Ambas tienen características comunes pero cabe destacar, por qué no,la instantaneidad fotográfica de las dos escenas. Unos trazos que esbozan el impresionismo.

Se diferencian ambas en su localización: mientras Munch utiliza el humo para enmarcar su mano y rostro; Para Krohg es simplemente una decoración en su marco.
Los dos pretenden mostrar el ambiente, entendido este concepto no solo como lo externo a ellos, sino como la representación de su actitud hacia los demás.

En 1885 tras participar en 'La Exposición Universal de Amberes' se traslada a vivir a París, este periodo no es tan importante por el tiempo que pasa sino por lo que descubre allí, los salones de París y las salas del Louvre donde descubre y se impacta poderosamente de la obra de Manet.

En otoño regresa a Oslo pero no es el mismo, su visión artística está muy definida, ha escarbado en su subsconciente y ha comenzado obras como Niña enferma (1886).
Krohg (1881)
Nuevamente nos encontramos ante una comparación entre Munch y Krohg.

La misma temática y nomenclatura, distinto estilo.
¿Influyó la muerte de su hermana en la representación de esta obra?

Posiblemente por el sufrimiento contenido con la muerte de su hermana, vuelca el dolor en la figura de la mujer, que en su caso no podía ser su madre, sino su tía, pero al no verle el rostro nos hace pensar en una figura femenina que acompaña a la joven. La niña tiene un rostro dulce y sereno observando el dolor de su acompañante.

Esta obra fue expuesta en 1886 en 'La Exposición de Otoño de Cristianía' y crea mucho revuelo por la forma del artista de esbozar los cuerpos y no definirlos. Con unas críticas apabullantes, la obra fue muy censurada, ya que lo esperado de la temática sería la obra de Krohg, naturalista y acogedora.

Noche en St. Cloud (1890)
En 1889 el artista expone en solitario por primera vez. Una muestra con 110 cuadros situada en Oslo, que tuvo una gran acogida.

En un viaje a París fallece su padre, un hombre cargado de manías y obsesiones religiosas. Esto produce en el artista un nuevo revés y decide trasladarse al suburbio parisino de St. Cloud.

Munch, marcado por una infancia tenebrosa y solitaria, en sus obras representa muy a menudo la soledad, acrecentada en esta obra por la sombra de la ventana reflejada en la estancia.
En ese ambiente liberal alejado del encapsulado naturalismo de su Noruega natal, escribe el manifiesto de St. Cloud, en el que se posiciona en el lado opuesto al naturalismo.

''Ya no se deben pintar interiores con hombres leyendo y mujeres cosiendo. Deben ser pinturas sobre seres humanos reales que respiran, sufren, sienten y aman. Me siento obligado –sería fácil– a pintar una serie de estos cuadros: en ellos es preciso entender lo sagrado. La carne y la sangre tomarían forma, los colores cobrarían vida''


Pasa el verano de 1890 en Aasgaardstrand y de su nueva ciudad de veraneo dice que: "Caminar por Aasgaardstrand es como caminar entre mis pinturas".

En esta obra Primavera en el Paseo Karl Johann, pintada en una breve estancia en Oslo, vemos una gran influencia del neoimpresionismo.


Tras esta obra reside dos años entre París, Niza y Oslo.
Hasta que en 1892 vuelve a Oslo y rechaza participar en la 'Exposición de Otoño' para exponer en Berlín invitado por la Asociación de Artistas de Berlín.
El público reacciona indignado y en una semana le clausuran la exposición.

Desnudo Parisino (1986)
Pubertad (1894)
En 1895 muere su hermano Andreas, y en 1896 comienza a imprimir grabados en madera y litografías. En este año realiza ilustraciones para distintos trabajos, uno de los más importantes es para Les fleurs du mal de Baudelaire.

Junto al lecho de muerte (1895)
Pasa los años siguientes entre exposiciones y residencias entre París, Berlín, Oslo, y viajes a Roma y Florencia donde estudió las obras de Rafael.



Se presenta por primera vez en 1902, el Friso de la Vida, un conjunto de obras entre las que encontramos obras como Pubertad.
Madre muerta (1900)











Melancolía (1895)


En la temática común de Munch, complicada como él mismo decía, sería más fácil de comprender si se exhibían juntas.

Unas obras unidas por la muerte y el amor. Describe obras como Pubertad como el despertar del amor.

En Madre muerta se representa una niña, que se parece singularmente a su hermana menor, la cual veíamos en la foto, con la edad que tendría el pequeño en el momento de la muerte de su madre.

Muchacha Bostezando (1913)
Despierta una ternura y una inocencia infinita.
La muerte de sus seres queridos marca la vida de Edvard, en 1908 muere su mejor amiga de juventud, Aase Nörregaard.

Con la obra Muchacha bostezando, de 1913, podemos observar el cambio en su técnica comparándola con Pubertad, un cambio de pincelada y paleta, esta, mucho más esbozada.
Autorretrato después de la
Gripe española
(1919)

Él mismo se representa en 1919 convaleciente de una gripe, y tras este se vuelve a representar mucho más recuperado pero atormentado interiormente.
En 1923 es nombrado miembro de la Academia de Bellas Artes Alemana, y en 1925 miembro honorario de la Academia de Artes Plásticas de Baviera.

Autorretrato con desasosiego
interior
(1919)
Su hermana Laura muere en 1926, mientras él preparaba las grandes retrospectivas de su obra que se darían al año siguiente.

Continúa estos años con su trabajo en los murales del Ayuntamiento de Oslo, tras el éxito de los de la universidad, pero una enfermedad ocular cesa su trabajo.

Por su septuagésimo aniversario se le dedican en 1933 múltiples homenajes.

En 1937 el gobierno nacionalista confisca 82 obras que se encontraban en museos alemanes denominándolas degeneradas.
A los 79 años expone por primera vez en Nueva York, poco antes de los ochenta años, aquejado de múltiples resfriados.
Muere a los 81 años, dejando todas las obras que tenía en su poder a la ciudad de Oslo.

Con este último autorretrato, una representación que utilizó mucho, podemos observar la evolución de su pintura y su visión sobre sí mismo.


"El espectador debe adquirir conciencia de lo que la pintura tiene de sagrado, de modo que se descubra ante ella como en la iglesia"

lunes, 10 de febrero de 2014

Velázquez, el verdadero maestro del Prado

Imagen de la web del Museo Nacional del Prado
Uno de los grandes maestros del Museo Nacional del Prado es, sin ninguna duda, Diego de Silva Velázquez, por ello el museo ha decidido dedicarle una magnífica exposición.

No es una exposición genérica de Velázquez, sino que está centrada en un momento preciso del pintor, su relación con la corte madrileña y en especial con la familia de Felipe IV como retratista real.

Está centrada en los personajes expuestos en esta rama del árbol genealógico de Felipe IV.
Árbol genealógico seccionado de la página web del Museo Nacional del Prado





La muestra, con un total de 29 obras está situada en el edificio de los Jerónimos.
Aunque reducida, la exposición es muy gráfica de los últimos 11 años de Velázquez como retratista cortesano.

La exposición te recibe con las letras de frente y a mano izquierda breves biografías de los personajes expuestos y una cronología de los hechos.

La exposición está dividida en seis secciones:

Comienza con la sección De Roma a Madrid en la que encontramos cuatro obras de Velázquez que realizó en 1650 durante su segunda estancia italiana en la corte papal de Roma.
En esta sección podemos destacar la obra Ferdinando Brandani, un banquero italiano de origen portugués con el que entabló conexión mediante su relación con Juan de Córdoba.
Estas cuatro obras realizadas en Roma están compañadas de dos retratos de Felipe IV (1654/1656), entre los que vemos una similitud compositiva y cromática, evocan bustos romanos.

Segunda sección: Las dos primas
1653
Felipe IV contrajo nupcias con Isabel de Borbón en 1615 con la que tuvo quince hijos de los cuales solo dos llegaron a edad adulta, una de ellos es la infanta Maria Teresa, una de las protagonistas de esta sección.
1652
Tras la muerte de Isabel en 1644 Felipe IV se casa, por segunda vez, en 1647 con su sobrina Mariana de Austria, hija de su hermana Maria Ana. La joven que solo tenía 13 años era 29 años menor que el monarca.
Mariana de Austria e la Infanta Maria Teresa eran por parentesco familiar primas antes de ser madrastra e hijastra.

Con estos retratos de las primas comienza su trabajo cortesano en Madrid. Las modelos femeninas producen un cambio en su temática anterior. El cambio no es solo lo retratado sino el cómo lo retrata y ornamenta, su pincelada suelta destaca en los ropajes. Las calidades táctiles de los textiles se deján notar en cortinas, pañuelos y adornos. Además observamos un gran cambio en su gama cromática con unos fondos localizados y no como los de la sección anterior.

Tercera sección: la infanta Margarita
Con la Infanta Margarita, a quien retrata por primera vez a los tres años, podemos hacer un recorrido vital de la joven hasta los quince años. No hay que olvidar que es el personaje central de La Familia de Felipe IV (Las Meninas).

El primer retrato de la Infanta a los tres años de edad y un retrato del yerno de Velázquez, Juan Bautista Martínez del Mazo, a los 14 años de la joven.
Infanta Margarita, Velázquez 1654
Martínez del Mazo en 1665
























En esta sección hay que destacar también una de las joyas de la exposición Felipe el próspero, obra realizada por Velázquez en 1659. Esta obra se ha traído del museo de Historia del arte de Viena.
Tal y como hemos destacado en sus comienzos en la corte con los retratos femeninos, también destacan los retratos infantiles, con una gama cromática amplia.
En esta obra podemos destacar las calidades táctiles y textiles de la alfombra, el tapizado de la silla, el cojín con flecos sobre el que reposa el gorro del niño ,y por supuesto los ropajes del pequeño.
El pequeño príncipe de dos años estaba acusado de una salud muy delicada, como podemos observar en los amuletos que porta y su tez blanquecina, lo que también podemos observar en el color de sus manos.
El perro es un gran elemento de conexión con el observador, la mirada del niño nos llama la atención pero el que verdaderamente nos introduce en la obra es el can. Seccionando la obra es uno de los mejores detalles de las obras de Velázquez.
Un retrato muy importante para Felipe IV ya que era el hijo deseado, el próspero, tercer descendiente de la pareja y primer varón, falleció a los cuatro años. 
La pareja tuvo un segundo varón que falleció a los pocos meses de nacer, y un tercero y esperado que llegó a reinar, Carlos II.

Cuarta "sección": Las Meninas
En realidad la destacan en la cuarta sección pero no sería este el orden de visita ya que Las Meninas continuaban en la sala 12 del museo.
Aunque no se han trasladado y siguen siendo el objeto de admiración de todos los que pisan esa maravillosa sala, se considera dentro de este discurso expositivo.
Al pensar en Velázquez y el retrato de la realeza es la primera obra que se nos viene a la cabeza.
No voy a entrar en las múltiples interpretaciones de la innovadora obra, pero en vez de dejaros una imagen común de la obra os dejo esta imagen, que no es muy buena pero si muy impactante. En el ultimo seminario del Museo Picasso de Málaga al que asistí tuvimos la magnífica ponencia de Javier Barón, jefe del departamento de pintura del siglo XIX del Prado y nos mostró varias imágenes con obras de Picasso en las salas del museo. Esta en concreto me parece extremadamente especial, dos obras de picasso en la galería central enmarcando Las Meninas.

Quinta sección: Mazo y Carreño: Continuidad y renovación
Velázquez murió en 1660 pero el retrato cortesano continuó con su yerno Juan Bautista Martínez del Mazo.
En estas dos últimas secciones ya no muestran obras de Velázquez, si una de su taller.
Aunque Las Meninas no están presentes en la exposición si que esta la que realizó su yerno en 1660, una obra de mediano formato situada detrás de un tabique exento y que despierta gran simpatía en los visitantes.

Otra de las obras que estaca del yerno del pintor es La familia del pintor realizada en 1665.
En cuanto a esta obra se puede encontrar múltiples interpretaciones. En 1653 falleció Francisca de Silva, hija de Velázquez, con la que del Mazo había tenido al menos siete hijos, de los que solo sobrevivieron 5.
En la obra vemos a la joven con sus cinco hijos y los sirvientes, o un sirviente y su marido, además de una doncella.

En el fondo del cuadro, en segundo plano vemos a Velázquez retocando la obra La Infanta Margarita con traje rosa, aunque se ha dicho que podía ser también el propio yerno retocándola tras la muerte de su suegro.
También podemos destacar el guiño a su relación con la corte con el retrato de Felipe IV en segundo plano.

El yerno de Velázquez se volvió a casar en dos ocasiones, otras interpretaciones de la obra indican que los componentes podrían ser los hijos de sus dos primeros matrimonios, ya que con la tercera no tuvo hijos.
Raquel Novero, investigadora de la universidad de Valladolid, y defensora de esta teoría de los matrimonios ha llegado a identificar a la mujer con trenzas como Inés Manuela, la nieta mayor, con su propia hija.

En esta quinta sección también hay que destacar las obras del amigo y protegido de Velázquez Juan Carreño de Miranda.
Quien fuera el máximo retratista de Carlos II lo representa en esta ocasión como los primeros retratos de Velázquez a Felipe IV, como los bustos romanos.
Esta obra Carlos II realizada en 1680, es bastante gráfica de la influencia de Velázquez sobre Carreño, y muy distinta a como evolucionará el autor en la siguiente sección.
Además el monarca tiene un gran parecido físico con su padre.


Martinez del Mazo
Sexta sección y culmen de la exposición: La historia Circular
En cuanto a la sección final de la exposición podemos destacar las obras.
Juan Carreño

La Emperatriz Margarita de Austria (1666) de Martínez del Mazo es una estupenda obra de factura muy velazqueña.

Juan Carreño de Miranda despliega todo el lujo y la reivindicación del poder en este retrato Carlos II como gran maese de la orden del Toisón de Oro, en 1677. Aunque discípulo del maestro, en esta obra marca su cambio alejándose de la factura sobria de Velázquez.


Os dejo este vídeo del museo en el que está comentada la exposición por Javier Portús, comisario de la exposición y Jefe de Departamento de Pintura Española hasta el siglo XVIII.



En cuanto a la exposición, tal y como había escuchado en visitantes anteriores, en general es una buena exposición, muy amena y con un proyecto expositivo muy interesante.
Quizás defrauda en cierto momento al pensar en una exposición de Velázquez e imaginar una gran exposición al nivel de "El último Rafael" o el "Joven van Dyck"

Como una muestra de esta faceta cortesana del pintor mis impresiones fueron bastante buenas.

Manet lo calificó como: "El más grande pintor que jamás ha existido, pintor de pintores". Velázquez era para Manet y para muchos otros un gran referente arístico, un genio.